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Tentación por la serenidad
Después de muchos años y trabajos, yo,
El más grande los escultores
De todas las ciudades y de todas las naciones,
Aquí,
En el reino de las piedras puntiagudas
Pongo el punto final a la obra maestra
Jamás imaginada: la dulce forma dulce de tu forma
Desnuda.
Después de que pasaron infinidades de lunas
Sobre Tegucigalpa
Llegó la hora suprema de mi vida en el arte,
Y ahí mismo, a tus pies
Hecha de cubo quedó quieta la música.
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